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Esqui & montaña >> La Nieve Artificial
 
 
"La apertura de las pistas de esquí no está completamente en manos de la madre naturaleza"
 
No siempre las precipitaciones en forma de nieve que caen garantizan poder abrir la totalidad de pistas y remontes de una estación, por lo que es necesario hacer uso de la nieve artificial. Cada vez más los sistemas de producción de nieve artificial son más indispensables y  vitales para poder abrir  las estaciones esquí a principio de temporada y alargarla todo lo que se pueda.
 
A principios de los años noventa las estaciones Aragonesas, financiado por el Gobierno de Aragón, realizan una fuerte inversión en instalación de los primeros sistemas de  producción de nieve artificial en las siete estaciones con que cuenta la comunidad autónoma.  La primera estación Española que instalo innivación artificial fue La Molina en 1985.
 
Aquello marco un antes y un después en el sector de las estaciones de esquí; se podía abrir antes las pistas y en caso de años con pocas precipitaciones se reforzaba la nieve natural con la artificial.
 
Desde entonces tanto el sector de las estaciones de esquí, como el de los sistemas de innivación artificial han evolucionado considerablemente.
 
Se puede decir que todas estas innovaciones han formado parte durante las últimas décadas de un cambio de tendencia en los hábitos de los esquiadores, antes la temporada de esquí comenzaba más tarde, generalmente para navidades y finalizaba una o dos semanas después de la Semana Santa, ahora comienza a finales de noviembre y suele finalizarse en Semana Santa.
 
Según la Asociación Española de Estaciones de Esquí y Montaña (ATUDEM) las estaciones españolas cuentan con más de 4.500 cañones que producen anualmente unos 375 kilómetros de nieve artificial. 
 
Los primeros sistemas de nieve artificial o producida eran totalmente manuales, dos grifos, uno de agua y otro de aire que se abrían a mano y la temperatura se tomaba con un termómetro manual. Hoy en día todo está controlado informáticamente y un ordenador pone en marcha los sistemas solamente cuando se dan las condiciones óptimas para el innivado. Un ejemplo significativo es que desde la instalación de los primeros cañones hasta ahora  los cañones han evolucionado hasta reducir el coste energético entre el 50% y el 60%". 
 
Por hacernos una idea un cañón de alta presión, lanza (las famosas jirafas), del tipo más habitual, cuesta entre 10.000 y 15.000 euros, y un cañón de baja presión tipo ventilador, entre 30.000 y 50.000 €., según las empresas del sector, Yor Neige y TechnoApin, fusionadas hoy en día y que copan la mayoría del sector en el mundo.
 
 
La Invención de la nieve artificial se debió principalmente a otro accidente feliz de la ciencia. Se puede agradecer al Dr. Ray Ringer que precisamente no estaba tratando de inventar una manera de extender la temporada de esquí. 
 
Ray Ringer estaba trabajando con otros científicos canadienses para estudiar los efectos del hielo de la escarcha en los motores a reacción. Un intento de reproducir las condiciones climáticas naturales conducen al descubrimiento de cómo hacer nieve. Los científicos estaban rociando agua en el aire de un túnel de viento a baja temperatura justo antes de una admisión del motor a reacción para crear hielo escarcha sobre la aeronave. En lugar de crear hielo,  fabricaron nieve. 
 
Y como estos brillantes científicos no estaban interesados en la fabricación de nieve,  sí que publicaron sus investigaciones sobre los motores a reacción en revistas científicas. Estas publicaciones condujeron a la invención de la máquina de fabricación de nieve.
 
La primera máquina de nieve artificial comercial fue inventada por tres hombres que tenían una empresa de fabricación de esquís en Connecticut. Arte Hunt, Wayne Pierce y Dave Richey  y que estaban pasando por momentos malos en su empresa debido a un invierno sin nieve.
 
Wayne Pierce tuvo una idea para hacer nieve artificial basada en el mismo principio que el Dr. Ringer en sus investigaciones sobre la escarcha en los motores a reacción. 
 
Ellos sabían que si sacabas  gotitas de agua a través de la congelación del aire, el agua se convertiría en copos de nieve. Pierce y sus socios crearon una máquina que crearía la nieve con un compresor de pulverización de pintura, boquilla y alguna manguera de jardín.
 
En diciembre de 1949 los tres socios probaron con éxito su máquina de nieve artificial en Mohawk Mountain en Cornwall. 
 
Entre 1950 y 1951, Mohawk Mountain instaló el primer sistema de nieve artificial que fue una colaboración entre Tey fabricación y una compañía de riego agrícola, Larchmont Granjas de Lexington MA. Tey proporcionó las boquillas y Larchmont Granja proporcionó la tubería. El primer fin de semana, el sistema de nieve produjo tres pulgadas de nieve artificial cada noche.
 
Y como hemos dicho anteriormente durante todos estos años la tecnología ha seguido evolucionando, pero la idea básica para fabricar nieve ha permanecido igual. Comenzaron  a ser utilizados comercialmente en la década de 1970.
 
 
El adjetivo "Artificial" hace referencia al proceso de creación de la nieve,  no a la nieve en sí. 
 
La nieve artificial se produce mediante los denominados "cañones" que disparan agua pulverizada y aire comprimido bajo unas determinadas condiciones de temperatura y humedad, y que en contacto con el aire frío se transforma en nieve, es como un riego por aspersión.
 
El agua se distribuye por todos los cañones de la estación y es allí donde se mezcla con el aire presurizado. Por tuberías paralelas a las del agua, corre el aire hasta los cañones, donde confluyen. El cañón los expulsa por separado y al juntarse el resultado son microgotas de agua pulverizada a presión, que al exponerse al frío se convierten en bolitas de hielo. 
 
Dicho de otra manera, la mezcla de agua y aire se congela y la incorporación del aire comprimido facilita la creación de pequeños cristales de hielo que mientras caen se van convirtiendo en un grano redondo de entre 1 mm y un 1,5 mm.  
 
Para que todo el proceso se pueda realizar la instalación consta de una red de tuberías de aire y agua que conectan los cañones distribuidos por toda la estación con los depósitos de agua y las salas de bombeo y compresores. Además se instala toda una red paralela de cables de potencia y  comunicaciones para el control remoto del sistema.
 
El cableado desemboca en las arquetas que son las bases sobre el terreno donde se conectan los cañones. Dentro de las arquetas se encuentran las válvulas de agua y aire.
 
Las condiciones meteorológicas ideales para hacer nieve son a partir de 0º de temperatura con el 50 % de humedad, es decir, -3ºC de temperatura húmeda. Aunque la última tecnología permite llegar a producir nieve desde  2º C con un 25 % de humedad. Siempre que sea de noche al no existir la acción del sol. 
 
 
La nieve artificial es más densa (hasta 500 kg por metro cúbico) que la natural (hasta 150 kg por metro cúbico), lo que la hace ser más dura.
 
Se necesita un metro cúbico de agua para producir dos metros cúbicos y medio de nieve artificial
 
Todas las estaciones de Austria, segundo país del mundo en número de esquiadores, gastan el equivalente a la gasolina que emplean tres 'jumbos' para ir y volver del Caribe. en el caso español, no llegamos ni a medio 'jumbo'".
 
Necesitaríamos unos 850 litros de agua para cubrir una zona de 4 metros cuadrados con un espesor de 30 centímetros.
 
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