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Noticias >> El Buitre Leonado en nuestras montañas
El Buitre Leonado en nuestras montañas ||
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El Buitre Leonado en nuestras montañas ||
Fecha: 19-12-2014

Por hacernos una idea el tamaño desde el pico hasta la cola es de un metro. La envergadura de las alas es de 242 a 280 cm. Pesan de 6 a 8 kilos.

El Buitre leonado es fácilmente identificable por su vuelo planeado lento, su cola proporcionalmente más corta que la largura del ala, y principalmente su collarín de plumas blancas (marrones en los jóvenes) en la base de su cuello. El tiempo de celo empieza en diciembre termina en abril. Antes del apareamiento el macho corteja a su hembra de forma grotesca y primaria. Las parejas vuelan unidas realizando pasadas rápidas sobre la cornisa donde próximamente nidificarán.

Los nidos, elaborados con palos, paja y pelo, están disimulados en las escarpaduras rocosas y malezas entre 350 y 1.200 m de altitud llamadas “buitreras” y en cuya construcción participan tanto el macho como la hembra. Pone un único huevo a finales de enero de color blanco de 92x70 mm que será incubado por ambos progenitores. La incubación dura una media de 52 días. Las crías empiezan a volar al cabo de 115 a 155 días y abandonarán el nido de origen de uno a cuatro meses más tarde.

Es un gran rapaz que limpia la montaña de carroña; vacas y ovejas muertas, la mayoría de las veces en descomposición y otras en fase incipiente. Alimenta a sus crías llevándoles la comida hasta el nido, puede transportar hasta 2.5 Kl. de carne en su buche. A la hora de comer, localizan el alimento, uno se lanza en picado y se pone con las patas estiradas para posarse en los alrededores del cadáver. Otros buitres ven esto y acuden al lugar. En pocos minutos todos llegan al lugar, uno de ellos empieza a comer y cuando este se va acuden los demás en masa.

 

 

Hace algunos años surgido una polémica por la recogida de los cadáveres de animales de granja, impuesta por una norma comunitaria. Ello implico la prohibición de abandonar cadáveres en el medio natural, con el consiguiente problema de alimentación para la población residente en toda la Unión Europea. Aragón es la única Comunidad Autónoma que se tomó en serio la instalación de muladares y ubicó puntos de alimentación repartidos por toda la geografía aragonesa para suplir la falta de alimento. Poco a poco se ha ido suavizando la normativa con el fin de garantizar que estas hermosas aves no tengan problemas para alimentarse.
 
 
 
 

Viven en colonias, volando a lo largo de todo el día sin apenas gastar energía aprovechando las corrientes térmicas, al atardecer regresa a la buitrera para descansar. Estuvieron a punto de desaparecer. Para fijar un cierto número de población, el hombre los alimenta en lugares permanentes con cadáveres.

Está presente en casi toda la Península Ibérica, salvo en Galicia, el oeste de Asturias y algunas áreas del Levante.

En el año 2006 tuvimos la suerte de poder realizar un reportaje fotográfico en la zona de Selva Verde en Panticosa, donde los buitres se alimentaban con una vaca muerta.

©Isaro.com 2014

 
 
 

 

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